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¿Y si pruebo con cannabis?: los motivos más comunes por los que los pacientes buscan consumir esta droga y las respuestas que dan los médicos

¿Y si probamos con cannabis medicinal? Ante cuadros de dolor crónico, pero también ante trastornos de ansiedad, cada vez son más los pacientes que les preguntan a sus médicos si esa es una op...

¿Y si pruebo con cannabis?: los motivos más comunes por los que los pacientes buscan consumir esta droga y las respuestas que dan los médicos

¿Y si probamos con cannabis medicinal? Ante cuadros de dolor crónico, pero también ante trastornos de ansiedad, cada vez son más los pacientes que les preguntan a sus médicos si esa es una op...

¿Y si probamos con cannabis medicinal? Ante cuadros de dolor crónico, pero también ante trastornos de ansiedad, cada vez son más los pacientes que les preguntan a sus médicos si esa es una opción que puede ayudar. De hecho, hoy el principal uso que tiene el cannabis medicinal farmacéutico, conocido como CBD, es para esos diagnósticos.

Lejos de la creencia de que este tratamiento se usa principalmente para tratar casos de pacientes terminales, en personas que atraviesan largos procesos de enfermedad, como cáncer, o bien para pacientes que tienen trastornos del neurodesarrollo, hoy la principal demanda se concentra en personas que buscan una solución a un dolor crónico, un problema de salud mental o hasta un trastorno del sueño.

Así lo demuestra un relevamiento realizado por Clinicann, una de las clínicas que se especializan en este tipo de medicina y que ofrece consultas virtuales y asesoramiento a los pacientes para seguir los trámites y requisitos legales, hecho sobre la base de 3427 historias clínicas de sus pacientes. El informe sostiene que el 75,6% de las consultas que reciben hoy están relacionadas con dolor crónico. También subraya que uno de cada cinco pacientes busca tratamiento por problemas de salud mental y sueño, y que el 85% de quienes acuden a la clínica tiene entre 18 y 44 años.

Hay que aclarar que para acceder a esa medicación no solo debe ser recetada por un médico especializado y registrado ante el Ministerio de Salud para indicarla, sino que el paciente también debe tramitar su incorporación al Registro del Programa de Cannabis (Reprocann), un registro nacional para autoriza su uso. Hace dos años, a través de la Resolución 3132/2024, el Gobierno nacional restringió el acceso al programa de cannabis medicinal e impuso más requisitos para acceder al Reprocann.

Entre otras medidas, se estableció como requisito excluyente para solicitar la inscripción en el Reprocann contar con indicación médica para uso de cannabis y sus derivados por parte de un profesional médico que se encuentre registrado en la Red Federal de Registros de Profesionales de la Salud (Refeps) y que cuente con una diplomatura o maestría sobre el uso medicinal de la planta de cannabis medicinal.

En la página del Ministerio de Salud de la Nacion se explica que “el programa procura mejorar el acceso a quienes tienen indicación médica basada en la evidencia científica disponible, a un producto como especialidad medicinal; con formulación magistral; o que se origine en un cultivo controlado de la planta de cannabis realizado por los pacientes para sí, por terceros, o por una red de pacientes asistidos por Organizaciones No Gubernamentales (ONG) autorizadas por el Programa a través del Registro del Programa de Cannabis”.

El endurecimiento de los requisitos se dio tras una auditoría en la cual, según denunció el Gobierno, se encontró “un cuello de botella de más de 100.000 solicitudes pendientes de revisión, de las cuales ocho de cada diez prescripciones indicadas son por trastornos de ansiedad, insomnio y/o dolores”. Enfatizaron que “el 16% del total de las prescripciones médicas fueron otorgadas por solo seis médicos y que unos 60 profesionales cuentan con más de 1000 prescripciones realizadas”. Uno de esos médicos, agregaron en el Gobierno, autorizó a 13.000 personas a acceder al programa.

LA NACION consultó al Ministerio de Salud sobre cómo siguió la investigación del Reprocann y si efectivamente estaban registrando una mayor demanda de pacientes que querían inscribirse en el registro, pero los voceros no contestaron las consultas.

“La planta de la marihuana tiene muchos componentes, pero los más importantes son dos: el THC y el CBD. El THC es el que contiene las propiedades psicoactivas. En cambio, el CBD no produce euforia ni te altera la percepción. Hoy en la Argentina hay un CBD farmacológico y 99% purificado”, explica el médico cardiólogo Jorge Tartaglione, que confirma que cada vez es mayor la cantidad de pacientes que le consultan por el uso de esta droga para el manejo de la ansiedad y del dolor crónico.

Los datos del relevamiento hecho por Clinicann indican que el uso ya no se concentra en los grandes centros urbanos: la base incluye pacientes de todas las provincias del país. Uno de los datos más contundentes es que el dolor crónico domina ampliamente las consultas. Lumbalgia, cervicalgia, fibromialgia, hernias de disco y migrañas concentran el 75,6% de los diagnósticos registrados tras las consultas a la clínica. “El dato marca una diferencia con la percepción más extendida sobre el cannabis medicinal, históricamente asociado a enfermedades oncológicas o de alta complejidad, y muestra que hoy su uso está fuertemente vinculado al tratamiento de dolencias frecuentes que afectan la calidad de vida”, dice el informe.

En segundo lugar, aparecen los problemas de salud mental y del sueño. Ansiedad, insomnio, bruxismo y estrés representan el 20,3% de las consultas relevadas, una proporción que ubica a este grupo de diagnósticos como el segundo gran motivo de búsqueda de atención médica vinculada al cannabis medicinal. “El dato refleja un uso que trasciende el tratamiento del dolor y amplía el abanico de situaciones clínicas presentes en la práctica cotidiana”, se datalla.

En cambio, los cuadros neurológicos específicos y los diagnósticos oncológicos ocupan un lugar mucho más reducido dentro de la muestra. Las consultas relacionadas con patologías como epilepsia, esclerosis múltiple o Parkinson representan el 1,6% del total, mientras que los casos oncológicos alcanzan apenas el 0,3%. Si bien siguen presentes, aparecen como situaciones de mayor complejidad clínica y con un peso mucho menor respecto de los principales motivos.

“Empecé a estudiar el tema después de la Expo Cannabis del año pasado, porque muchos pacientes me consultaban sobre este tema. Y lo que pude ver es que el CBD, el que es altamente purificado, sirve. Hoy, en algunos países del mundo, por ejemplo en ciertos estados de Estados Unidos, es una herramienta terapéutica importante. Pero siempre lo repito: tiene que ser el CBD farmacéutico, no el de autocultivo. Y tiene que contar con una indicación médica. Por otro lado, tenemos que decir que no es aloe vera y no sirve para todo, eso es importante tenerlo presente”, agrega Targaglione.

“El CBD farmacéutico no produce efectos psicoactivos, ya que tiene un componente del cannabis que no altera la percepción, no genera adicción y no da esa sensación eufórica que puede dar el THC. Este CBD farmacéutico es altamente purificado y a su vez está libre de contaminantes, herbicidas y metales pesados. Pero no reemplaza otro tratamiento médico; tiene que ser prescrito por un profesional”, apunta el cardiólogo. Destaca que las últimas investigaciones que consultó indican que todavía se debe profundizar en el potencial de este medicamento en cuadros de ansiedad, dolor crónico y trastornos del sueño. “Genera beneficios con buena tolerancia”, explica.

El uso medicinal del cannabis está permitido en el país desde 2017 para tratar diversas enfermedades, entre ellas la epilepsia refractaria, el dolor crónico y el cáncer. En la práctica, también muchas familias con hijos diagnosticados con Trastornos del Espectro Autista (TEA) utilizan de forma experimental ungüentos y gotas a base de esta planta, y afirman que su consumo produce cambios en la conducta y en la sintomatología y que, al reducir los niveles de estrés, produce una mejora en la calidad de vida de sus hijos y, por ende, de la familia.

Aunque el uso medicinal del cannabis en la Argentina es legal, aún no hay evidencias sobre la población local (aunque sí a nivel internacional) para conocer científicamente cómo actúa y cómo puede utilizarse de forma segura en pacientes pediátricos. En 2018, en el Hospital Garrahan se realizó el primer estudio en América Latina, que aportó información clínica clave para apoyar su uso en niños con epilepsia refractaria. Y desde 2023 se impulsa en el Hospital Gutiérrez una investigación sobre el impacto del CBD en niños con TEA, aunque todavía no se han presentado los resultados.

“Concentraciones muy variables”

En el plenario de la Academia Nacional de Medicina, aprobado en agosto de 2023, se recomendó avanzar en la evidencia científica del uso medicinal del cannabis para desalentar el uso hogareño. “La planta de cannabis contiene más de 500 moléculas conocidas incluyendo más de 100 cannabinoides, más de 200 terpenoides (terpenos) y abundantes flavonoides. Los dos cannabinoides más importantes, el 9A-tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD), se hallan en concentraciones muy variables dependiendo de la cepa de cannabis considerada, lo cual es determinante para comprender los efectos biológicos del compuesto en estudio, ya que THC y CBD difieren farmacodinámica y farmacocinéticamente”, detalla el documento y destaca que las investigaciones internacionales hallaron “limitada utilidad para el empleo de cannabis de grado farmacológico para el tratamiento complementario de un escaso número de patologías, con la única excepción de algunos cuadros epilépticos severos de la infancia”, agrega.

Y recomendó: “El estado actual del conocimiento solo permite concluir que la prescripción de cannabinoides de grado medicinal deberá limitarse a los síndromes en los que se ha hallado evidencia de eficacia terapéutica, debiendo seleccionarse cuidadosamente los preparados según la composición y la forma farmacéutica apropiada en cada caso. Se desaconseja el uso de productos ‘caseros’, ‘artesanales’ o de origen indeterminado ante la imposibilidad de establecer su composición química real y asegurar que se hallen libres de contaminantes potencialmente peligrosos para la salud”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/y-si-pruebo-con-cannabis-los-motivos-mas-comunes-por-los-que-los-pacientes-buscan-consumir-esta-nid24082026/

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