“Profunda preocupación”: crece la incertidumbre por el futuro de una láctea con 700 empleados
SANTA FE.- El conflicto en la láctea Verónica, una empresa argentina fundada en 1923, actualmente propiedad de la familia Espiñeira, y plantas de elaboración de productos en Lehmann, Suardi y C...
SANTA FE.- El conflicto en la láctea Verónica, una empresa argentina fundada en 1923, actualmente propiedad de la familia Espiñeira, y plantas de elaboración de productos en Lehmann, Suardi y Clason, en el interior santafecino, se alimenta desde hace dos semanas por versiones que indican la posibilidad de una inminente venta, que permitiría destrabar la serie de problemas que enfrenta la plantilla de 700 trabajadores. Los más ansiosos y que esperan que todo se resuelva en los próximos días, sea venta o alquiler, son los obreros, que no perciben salarios desde diciembre del año pasado, y productores que entregaron leche hasta fines de 2025 y tampoco cobraron. En este marco, la Cámara de Diputados de Santa Fe expresó en una declaración su “profunda preocupación” por la situación de la compañía.
El tema de una operación de venta “inminente” es algo que se repite casi a diario. La versión no solo ocupa tiempo en las discusiones que surgen en las asambleas de trabajadores, sino ahora se evalúa en algunas áreas del gobierno provincial. Es el caso del ministro de la Producción, Gustavo Puccini, quien, refiriéndose a esta situación, dejó en claro que “hay decisiones que son privadas y no nos podemos hacer cargo de situaciones que dependen de las empresas”. No obstante, señaló que desde el gobierno provincial ya se mantuvieron reuniones con los propietarios de Verónica, “en el marco de un monitoreo permanente sobre el estado de las firmas en la provincia”.
El funcionario reconoció que Verónica “está pasando un momento malo”, aunque desde la gestión provincial “nos ocupamos hasta donde nos corresponde. Nos ponemos a disposición y empezamos a tender puentes con bancos, entidades financieras o posibles inversores que puedan estar interesados”.
Puccini no dejó de reconocer el momento que enfrenta la industria en su conjunto y la láctea en particular. “Cambiaron las reglas de juego. No hay consumo, no hay ventas, y eso genera situaciones complejas en algunas economías”, alertó. “Dentro de cada rubro hay particularidades. A veces tiene que ver con el contexto, y otras con situaciones propias de cada empresa. Siempre tratamos de evitar que se llegue a situaciones donde haya pérdida o reducción de empleo”, remarcó Puccini.
Roald Báscolo, titular de Trabajo, coincidió con la necesidad de respetar las decisiones de los privados en este tipo de conflictos, y abogó por una pronta resolución de las gestiones de venta que lleva adelante la sociedad propietaria de la empresa.
El caso también llegó hasta el recinto de la Cámara de Diputados de la provincia, que tras evaluar la situación aprobó un proyecto de declaración manifestando su “profunda preocupación” por el presente de Verónica. La iniciativa, fundamentada por el diputado Marcelo González (UCR), no solo se solidariza con los trabajadores, sino que lanza una dura acusación contra la conducción de la empresa por su manejo de la crisis en las plantas del interior provincial.
También el Congreso Nacional se hizo eco de esta situación. La diputada nacional por Santa Fe, Caren Tepp, presentó un proyecto en la Cámara de Diputados expresando su preocupación por la crisis que atraviesa la empresa. “Es un conflicto que tendría que tener a las máximas autoridades de nuestra provincia trabajando en pos de una resolución. Verónica está con deudas a sus trabajadores y retrasos en los pagos. En los últimos días incluso anunció una reducción en las jornadas laborales a través de telegramas”, señaló.
La legisladora también señaló que “nadie de la empresa se hace presente en las plantas que tiene esta industria láctea y que forma parte del tejido productivo del corazón de la cuenca lechera de la provincia”, afirmó.
ReclamoEn otro orden, un trabajador de Lácteos Verónica –cuyos datos personales no fueron revelados- presentó el primer reclamo judicial contra Verónica, exigiendo el pago de salarios adeudados. El planteo, radicado ante un Juzgado en lo Laboral de los Tribunales de Rafaela, mediante un procedimiento declarativo abreviado, marca un nuevo capítulo en un conflicto que ya lleva varios meses sin resolución.
Según trascendió, la demanda supera los $10 millones e incluye haberes correspondientes a los meses de diciembre, enero y febrero, además del aguinaldo. Uno de los aspectos más llamativos del caso es que el empleado no se considera despedido ni manifiesta intención de extinguir la relación laboral con la empresa, sino que busca cobrar lo que se le adeuda mientras mantiene vigente el vínculo.