Por qué la guerra con Irán podría acelerar el proceso de desdolarización en el mundo, según los expertos
A primera vista, el dólar a nivel global, en el marco de la guerra en Medio Oriente, se está comportando como lo ha hecho históricamente. La inseguridad geopolítica provoca una reacción instin...
A primera vista, el dólar a nivel global, en el marco de la guerra en Medio Oriente, se está comportando como lo ha hecho históricamente. La inseguridad geopolítica provoca una reacción instintiva de “huida hacia la calidad” entre los inversionistas, y la moneda estadounidense se aprecia frente a otras. En efecto, durante el conflicto, el dólar alcanzó una apreciación máxima del 2,2% frente al dólar canadiense, del 3,36% frente al euro y del 4,15% frente al franco suizo.
Sin embargo, si se analiza en profundidad, analistas consultados por LA NACION sostienen que el conflicto podría suponer un riesgo de fondo para la economía estadounidense y acelerar el proceso conocido como “desdolarización”, un movimiento global que supone el debilitamiento del dólar como moneda hegemónica mundial.
Tras el anuncio del “alto el fuego” (pese al que, sin embargo, el estrecho de Ormuz permaneció cerrado en su mayor parte), el repunte que había experimentado el dólar se desvaneció casi por completo.
Frente al dólar canadiense, desde el 8 de abril hasta la fecha, el estadounidense ha registrado una caída de su valor de alrededor del 1,6%, incluso teniendo en cuenta el ligero repunte que estamos experimentando actualmente, lo que se traduce en una rentabilidad negativa del 0,1% desde el inicio del conflicto.
Aunque en menor medida, lo mismo ocurrió con el euro, frente al cual perdió prácticamente todo el valor que había ganado durante el conflicto para el 14 de abril, aunque desde entonces se ha recuperado ligeramente.
Es decir, a pesar del repunte impulsado por el conflicto, el hecho de que lo perdiera tan rápidamente, una vez que los inversores y el mercado se mostraron optimistas sobre las perspectivas de paz, es revelador, y alimenta el debate entre los analistas sobre lo que esto significa para el papel de la divisa estadounidense a nivel mundial a largo plazo.
Este fue el argumento defendido por Bill Blain, autor del podcast financiero británico “Morning Porridge” y fundador de Windshift Capital, una firma de asesoría de activos alternativos: esta rápida pérdida de estatus como refugio seguro es otro síntoma de una “moneda en declive”.
Blain sostiene que existe una “trinidad soberana virtuosa” que sustenta la fortaleza de una moneda y de una economía; cualquier nación próspera suele contar con una moneda soberana fuerte, un mercado de bonos estable y sostenible, así como con estabilidad política. Según declaró a LA NACIÓN, estos factores se están viendo cuestionados en Estados Unidos.
El analista sostiene que el aumento de la deuda estadounidense producto de su déficit fiscal, junto con la incertidumbre política y la creciente competencia de otras monedas, son factores que contribuyen al deterioro de la economía. Además, señala que la guerra con Irán, entre otros factores como la imposición de aranceles a nivel mundial, está acelerando el proceso.
Los analistas de Cambridge Associates, una firma estadounidense de inversión global, comparten esta opinión. Ante la pregunta de si el repunte provocado por el conflicto cambia su opinión sobre la moneda, afirmaron que “no”, y agregan matices sobre su mirada de mediano y largo plazo.
"Seguimos creyendo que el dólar estadounidense se enfrenta a riesgos significativos de caída en los próximos años y recomendamos a los inversionistas que mantengan una posición infraponderada del dólar en sus carteras”, dijeron a LA NACION. Su visión general es que “el dólar estadounidense seguirá siendo vulnerable en los próximos años, incluso si se fortalece aún más en el corto plazo”.
Chatham House, un centro de estudios sobre asuntos internacionales, sostiene que el dominio del dólar está sobreviviendo a la guerra de Irán, pero en un contexto de menor fortaleza. El argumento subyacente es que “el comportamiento de los precios de los activos estadounidenses puede decir menos sobre el estatus del dólar que sobre el relativo aislamiento de la economía estadounidense frente a la crisis”. Junto con esto, el sólido desempeño de China a lo largo del conflicto “podría dar a Washington motivos para reflexionar”.
El centro de estudios añade que la apreciación de la moneda china es notable, “ya que convierte China en el único importador de energía del mundo cuyo tipo de cambio se ha apreciado desde que comenzó la Guerra”. Por eso, a pesar de la huida hacia activos seguros provocada por el conflicto con Irán, muchos creen que una subida superficial del valor del dólar perjudicará más que beneficiará a la posición de la moneda a escala mundial.