La próxima cosecha de trigo y de cebada permitirán exportaciones por US$4603 millones
MAR DEL PLATA.- La campaña triguera 2026/27 tendría una producción de 21,3 millones de toneladas, con una superficie sembrada estimada en 6,5 millones de hectáreas, según las proyecciones pres...
MAR DEL PLATA.- La campaña triguera 2026/27 tendría una producción de 21,3 millones de toneladas, con una superficie sembrada estimada en 6,5 millones de hectáreas, según las proyecciones presentadas por el gerente general de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Ramiro Costa. Aunque el área retrocedería un 3% y la producción caería 23% respecto del ciclo récord anterior, el escenario internacional de menor oferta global y precios más firmes permitiría amortiguar parte del impacto económico y sostener exportaciones, junto con la cebada, por US$4603 millones. Esto es solo un 2% menos versus el ciclo previo.
La exposición se realizó en el marco de A Todo Trigo, el tradicional encuentro de la cadena triguera que se desarrolla en esta ciudad bonaerense, donde Costa analizó el contexto internacional, las perspectivas climáticas, los márgenes productivos, la evolución de costos e insumos y las proyecciones para la próxima campaña argentina. Vale recordar que, de acuerdo con los datos oficiales, la campaña de trigo 2025/2026 alcanzó niveles récord de rendimiento y producción, con 7 millones de hectáreas sembradas y una cosecha que alcanzó las 27,9 millones de toneladas.
El economista advirtió que el mercado mundial atraviesa un escenario de fuerte volatilidad, con aumentos muy marcados en energía y fertilizantes. Señaló que el petróleo WTI registra una suba interanual cercana al 60%, mientras que la urea supera incrementos del 100%, frente a precios de los granos que apenas crecieron alrededor de 7%. “Toda la estructura de costos aceleró a un ritmo muy superior al de los precios”, explicó.
Sin embargo, destacó que el trigo comenzó a mostrar una recuperación relativa frente a otros commodities agrícolas. Según indicó, desde la publicación del informe de precampaña el precio del trigo a diciembre pasó de US$217 a US$234 por tonelada, una mejora del 8%.
A nivel internacional, Costa remarcó que la campaña 2026/27 se caracteriza por una producción global inferior al consumo, lo que reduciría stocks y daría sostén a los precios. Entre los principales productores y exportadores, mencionó fuertes recortes proyectados.
En Estados Unidos, la producción caería de 54 a 42 millones de toneladas, uno de los niveles más bajos en más de 50 años. Además, resaltó que Australia también reduciría su producción de 36 a 30 millones de toneladas por menores lluvias. En tanto, la Unión Europea bajaría de 143 a 137 millones de toneladas, Rusia de 90 a 86 millones y Ucrania de 26 a 25 millones.
Brasil, principal socio comercial del trigo argentino, también tendría una campaña más ajustada. Según las estimaciones presentadas, reduciría su área sembrada de 2,4 a 2,2 millones de hectáreas y su producción caería de casi 8 a 6,6 millones de toneladas. Como consecuencia, las necesidades de importación del vecino país aumentarían de 6,8 a 8,2 millones de toneladas.
Costa destacó además el desempeño exportador argentino de los últimos años. Recordó que durante el período 2012-2015 el 87% de las exportaciones de trigo se concentraban en Brasil, mientras que actualmente ese destino representa apenas el 11% del total, pese a que el volumen enviado se mantiene prácticamente igual. “Todo el crecimiento adicional se colocó en nuevos mercados”, sostuvo.
Por otra parte, destacó que entre los destinos que más crecieron mencionó a Vietnam, con un aumento del 570%; Bangladesh, con 136%; y Marruecos, con 158%. También resaltó el crecimiento de las exportaciones de harina de trigo, que alcanzaron los niveles más altos de los últimos cinco años. “Las exportaciones caen en US$4600 millones, un 2% menos. El efecto cantidades se ve casi totalmente compensado por el efecto precios”, precisó.
En el plano local, el informe mostró un escenario de rentabilidad ajustada. Costa explicó que, considerando precios actuales, costos e insumos, la probabilidad promedio de recuperar costos en una hectárea triguera es inferior a la de la campaña pasada.
Según detalló, con un escenario base y derechos de exportación del 7,5%, la probabilidad de cubrir costos ronda el 60%, aunque podría mejorar hasta el 70% si las retenciones se redujeran a cero.
El análisis regional presentado por la Bolsa mostró realidades muy diferentes entre norte, centro y sur del país. En el norte argentino se espera un aumento del 8% en el área sembrada, aunque con menor aplicación tecnológica y caída proyectada del 17% en rindes y del 11% en producción.
En la región central, especialmente en el centro-oeste, se prevé una reducción de superficie sembrada y una menor inversión tecnológica. Allí la producción podría caer 31% respecto de la campaña récord anterior.
En el sur bonaerense, principal zona triguera del país, la estimación también muestra una reducción del 7% en el área destinada al cereal y menores niveles de fertilización.
Uno de los puntos centrales de la presentación fue el impacto de los costos sobre las decisiones productivas. Según la encuesta de la Bolsa de Cereales, el 51% de los productores planea reducir el nivel tecnológico aplicado durante la campaña 2026/27, principalmente mediante menores dosis de fertilizantes, menos aplicaciones de fitosanitarios y ajustes en semillas.
En paralelo, crece el interés por herramientas de eficiencia y agricultura de precisión. Costa destacó el avance de la agricultura variable de insumos, plataformas digitales y tecnologías orientadas a optimizar costos en un contexto de márgenes muy ajustados.
Pese a la caída proyectada de producción frente al ciclo récord previo, Costa remarcó que la campaña seguiría ubicándose entre las más importantes de la historia argentina. “Estamos hablando de una campaña que, aun cayendo un 20%, sigue arriba de los 20 millones de toneladas”, señaló.
En términos económicos, la producción conjunta de trigo y cebada alcanzaría 26,6 millones de toneladas. El valor bruto de la producción caería 11%, mientras que las exportaciones apenas retrocederían 2%, debido a que la mejora de precios internacionales compensaría parcialmente la menor cantidad producida.
La recaudación fiscal asociada a la cadena triguera también tendría una baja moderada, cercana al 10%, a US$1099 millones. Costa sostuvo que el agro “responde con más producción y más tecnología” cuando mejora la rentabilidad y planteó que una eventual reducción de retenciones podría terminar compensándose con mayor actividad e ingresos tributarios por otras vías.
Sobre el cierre, anticipó que la Bolsa de Cereales lanzó además una nueva herramienta de inteligencia artificial denominada Agrochat, un sistema basado en datos validados por la entidad y alimentado con más de 550 millones de registros vinculados al sector agropecuario.