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La ONU alerta por el avance de las drogas sintéticas en la Argentina y revela el impacto del régimen talibán en el mapa del narcotráfico

El escenario global de las drogas atraviesa una mutación tecnológica y logística que dejó de ser una amenaza lejana para transformarse en una realidad de impacto tangible en la Argentina y en e...

La ONU alerta por el avance de las drogas sintéticas en la Argentina y revela el impacto del régimen talibán en el mapa del narcotráfico

El escenario global de las drogas atraviesa una mutación tecnológica y logística que dejó de ser una amenaza lejana para transformarse en una realidad de impacto tangible en la Argentina y en e...

El escenario global de las drogas atraviesa una mutación tecnológica y logística que dejó de ser una amenaza lejana para transformarse en una realidad de impacto tangible en la Argentina y en el Cono Sur en general.

Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2026, publicado recientemente por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por su sigla en inglés), la Argentina se encuentra hoy integrada en un mercado que no solo se limita al tránsito, sino que muestra signos claros de diversificación en el consumo y experimenta la aparición de nuevas amenazas químicas.

Con la colaboración de especialistas que actuaron como puntos focales para la recolección de datos —entre ellos, los argentinos Adrián Betti, Elisa Sproviero y Tiago Gregorio Martin—, el reporte permite trazar una radiografía de la situación nacional en el contexto de lo que sucede en el resto del planeta.

Uno de los puntos más preocupantes para la seguridad sanitaria en la Argentina es la consolidación del mercado de mezclas de sustancias. El informe destaca que el país es uno de los centros neurálgicos en América del Sur para la circulación de la denominada “cocaína rosa” o “tusi”.

A pesar de su nombre, este producto rara vez contiene cocaína. Se trata de un cóctel variable que suele combinar ketamina, MDMA (éxtasis), metanfetaminas, cafeína y, en versiones más recientes y peligrosas detectadas en la región, opioides y colorantes. Esa indefinición en cuanto al compuesto de la mezcla es lo que la hace tan tóxica y altamente peligrosa para la salud de quienes la consumen incluso en forma recreativa.

Para la Argentina, los datos de la ONU representan una señal de alerta. La convivencia de un mercado de cocaína en expansión con la irrupción de sustancias sintéticas de alta letalidad configura un escenario que los expertos describen como “policonsumo ciego”, donde la vida del usuario pende de un hilo químico cada vez más delgado e impredecible.

La ketamina, un potente anestésico de uso médico y veterinario, mostró una prevalencia de uso en la Argentina que, si bien es baja comparada con el cannabis (0,3% de prevalencia anual según datos históricos locales), comenzó a ganar terreno en contextos de ocio nocturno y policonsumo. Esta sustancia es hoy el componente principal de las mezclas que circulan, donde se comercializa con una pureza que en el mercado internacional oscila entre el 83% y el 97%, lo que eleva el riesgo de sobredosis y complicaciones neurológicas.

Aún más alarmante es la detección de nitazenos en el territorio nacional. Estos potentes opioides sintéticos, que pueden ser mucho más letales que el fentanilo, ya fueron reportados en la Argentina. Durante el año 2024, el país informó la identificación de entre uno y cinco tipos de análogos de nitazenos diferentes. Este dato es crucial: los nitazenos suelen venderse de forma engañosa como otros productos (por ejemplo, falsos comprimidos de oxicodona o alprazolam), lo que aumenta exponencialmente el riesgo de muertes por depresión respiratoria, ya que el usuario desconoce la potencia real de lo que consume.

En cuanto al cannabis, la tendencia local sigue la línea mundial de un aumento en la potencia del THC. El informe señala que en regiones como América del Norte y Europa, el contenido de THC creció mientras que el de CBD disminuyó, una dinámica que suele replicarse en mercados sudamericanos debido a la mejora en las técnicas de cultivo hidropónico e indoor.

El impacto talibán

A escala global, el panorama es de una complejidad sin precedentes. Se estima que en 2024, 331 millones de personas consumieron alguna droga, lo que representa el 6,2% de la población mundial de entre 15 y 64 años. Esta cifra marca un incremento del 34% en comparación con la década anterior, impulsada tanto por el crecimiento demográfico como por una mayor disponibilidad de sustancias.

El cannabis sigue siendo la droga más consumida, con 256 millones de usuarios, seguida por los opioides (63 millones), las anfetaminas (32 millones) y la cocaína (25 millones). Sin embargo, la mayor preocupación de la ONU radica en lo que denominan “la revolución sintética”.

Pero para entender el crecimiento de las drogas sintéticas es necesario contextualizarlo. Según explicaron los especialistas en una charla con medios del mundo, de la que participó LA NACION, el mercado de los opioides experimenta un punto de inflexión histórico debido a la prohibición del cultivo de opio impuesta por el régimen talibán en Afganistán en 2022.

La producción afgana, que históricamente abastecía el 80% del mercado mundial de heroína, colapsó con una caída del 95%. Aunque países como Myanmar intentaron cubrir esa merma, el vacío está siendo compensado con alternativas sintéticas.

Los traficantes recurrieron entonces a la fabricación de variantes de fentanilo y nitazeno. Estas sustancias tienen una ventaja logística determinante: son baratas de producir, no requieren grandes extensiones de tierra y su potencia permite transportar pequeñas cantidades que equivalen a miles de dosis de heroína.

Esta “migración hacia lo sintético” está provocando un cambio permanente que eleva los niveles de daño para los usuarios y dificulta las tareas de combate al consumo de drogas.

Pese al avance de lo sintético, las drogas de origen vegetal no retroceden. La producción potencial de cocaína pura alcanzó un nuevo máximo histórico de 4100 toneladas en 2024, es decir, un 400% más que diez años antes. Este crecimiento es impulsado por una mayor productividad y expansión de los cultivos de coca en la región andina.

El informe de la ONU advierte que los grupos del crimen organizado transnacional buscan maximizar sus ganancias expandiendo el consumo hacia mercados emergentes en África y Asia. Para ello, utilizan cada vez más puertos en el Atlántico y rutas fluviales, una advertencia indirecta, pero clara, para la logística de la región del Plata y la Hidrovía.

De hecho, el uso de tecnologías sofisticadas como drones aéreos y submarinos (semisumergibles) se volvió habitual para cruzar fronteras y océanos con cargamentos que pueden superar las seis toneladas de droga.

El narcotráfico moderno está directamente relacionado con la innovación tecnológica. Las plataformas de comunicación encriptada y el uso de la Dark Web transformaron la relación entre comprador y vendedor. No obstante, el informe revela que las redes sociales tradicionales ya superan a la Deep Web como el canal preferido para la venta minorista de drogas, especialmente entre los jóvenes.

En el plano social, persiste una brecha de salud alarmante. A nivel mundial, solo 1 de cada 12 personas con trastornos por consumo problemático de drogas recibe tratamiento. Esta desigualdad es especialmente cruda para las mujeres: mientras 1 de cada 9 hombres logra acceder a la asistencia sanitaria, solo 1 de cada 23 mujeres puede hacerlo. El estigma social, el miedo a perder la custodia de los hijos y la falta de servicios específicos para el género femenino actúan como barreras que resultan muy difíciles de romper, señala el informe.

Mónica Juma, directora ejecutiva de Unodc, fue enfática al señalar que "la necesidad de centrarse en desarticular los grupos del crimen organizado nunca fue tan urgente". Sin embargo, el informe concluye que la represión, por sí sola, es insuficiente. El costo humano —casi medio millón de muertes en 2023 relacionadas con las drogas— obliga a los Estados a balancear sus presupuestos: menos foco en la encarcelación de consumidores menores y más inversión en prevención y tratamiento.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/la-onu-alerta-por-el-avance-de-las-drogas-sinteticas-en-la-argentina-y-revela-el-impacto-del-regimen-nid29062026/

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