El fútbol inglés, en vilo por un escándalo de espionaje que involucra a Middlesborough y Southampton, de la Championship
Un analista de video, un teléfono celular y un entrenamiento a menos de 72 horas de un partido crucial son los tres componentes de un caso de espionaje que tiene en vilo al fútbol inglés. Los cl...
Un analista de video, un teléfono celular y un entrenamiento a menos de 72 horas de un partido crucial son los tres componentes de un caso de espionaje que tiene en vilo al fútbol inglés. Los clubes implicados son Middlesbrough y Southampton, que buscan subir desde la Championship a la Premier League.
En la cancha, los Saints vencieron este martes al Boro en la semifinal de los playoffs: fue 2-1 en el alargue luego de empatar 0-0 en la ida. El partido por el ascenso, considerado el encuentro más lucrativo del fútbol mundial (hay unos 270 millones de dólares en juego) está programado para el próximo sábado, 23 de mayo. Y lo jugarían Southampton y Hull City en Wembley, la catedral del fútbol inglés.
El potencial no es casual. Porque antes del partido de este martes Middlesbrough denunció a su rival por espionaje. Lo hizo luego de investigaciones periodísticas que identificaron a un miembro del staff técnico de los Saints sacando fotos y grabando la sesión de entrenamiento del Boro. Se trataría de William Salt, un videoanalista que trabaja junto al entrenador Tonda Eckert. Según el Daily Mail, una vez identificado, Salt huyó del campo de entrenamiento del Boro -pudo filmar desde una calle pública- enfundado en ropa de golf que tomó en una cancha cercana.
El antecedente BielsaLa liga inglesa prohíbe que integrantes de cuerpos técnicos rivales se espíen mutuamente a menos de 72 horas del enfrentamiento entre ambos. La regla entró en vigencia a partir de un incidente similar al que ahora sacude a la Championship, y que tuvo como protagonista a un auxiliar de Marcelo Bielsa en el Leeds United. El “espía” del Loco usaba binoculares y ropa oscura cuando fue descubierto por la policía en un camino público junto al campo de entrenamiento de Derby County, que iba a ser rival del Leeds y era dirigido por Frank Lampard.
Entonces, Bielsa convocó a una conferencia de prensa y aceptó que había espiado a todos sus rivales de aquella temporada en la segunda categoría del fútbol inglés. Su alocución ante los medios y el nivel de detalle sobre los jugadores rivales llevó a la conclusión de que el espionaje, en realidad, aportaba una mínima porción de los datos de su scouting.
La liga inglesa castigó a Leeds con una multa de 200 mil libras, y el propio Bielsa confesó haber pagado aquel castigo económico. Luego del espionaje, Leeds venció a Derby. Pero el County se vengó en la parte decisiva del torneo: lo eliminó en las semifinales, tal como hizo Southampton con Middlesbrough esta temporada.
Cómo sigue la historiaEl fútbol inglés está pendiente de un posible escritoriazo. La liga inglesa convocó a un panel independiente para que analice los descargos de ambos clubes (espiado y espiador) y luego tome una decisión antes del sábado 23, día de la final por el ascenso. Por la premura del caso, la liga solicitó que las evidencias sean presentadas lo antes posible. Los ejecutivos no quieren que la historia se delate. Sobre todo, en época de definiciones y antes del Mundial.
La EFL (English Football League) podría optar por un castigo económico (millonario) para Southampton, o incluso descalificarlo de la Championship. Sobre todo, si se comprueba el espionaje serial. Es decir, que los Saints hayan mandado auxiliares a las canchas de entrenamientos de otros rivales. Según el Daily Mail, el periódico que destapó la historia y la identidad del asistente del DT de Southampton, al menos un club de la categoría revisa por estas horas las cámaras de su circuito cerrado de televisión (CCTV) para ver si aparecen imágenes de presuntos espías. La sospecha está latente.
Lo mejor de la victoria de Southampton ante MiddlesbroughSi, en cambio, la EFL opta por mantener el resultado que consiguió Southampton en la cancha, bien podría pedirle a la Premier League que, si ese equipo vence a Hull y ascienda, le descuente una determinada cantidad de unidades para la próxima temporada. Así, el equipo dirigido por Eckert arrancaría en la máxima categoría con puntaje negativo. Algo que ya ocurrió esta campaña con el Leicester en la Championship. Y los campeones de la Premier en 2016 terminaron 23º. Y se fueron a la League One, la tercera categoría del fútbol inglés.
“Yo cumplo las reglas. Es muy sencillo, muy, muy sencillo. Se trata de reglas, y nosotros las cumplimos. Luego viene la cuestión de quiénes las crean y cómo las van a acatar. De eso se trata (ahora)”, se defendió Kim Hellberg, entrenador del Boro, luego de la eliminación en tiempo agregado ante Southampton.
Boro fans; here with us tonight at Southampton, at home on Teesside, and around the world. Thank you for your incredible support throughout this season ❤️ pic.twitter.com/WXRDjbdcNN
— Middlesbrough FC (@Boro) May 12, 2026Y agregó, visiblemente molesto por lo ocurrido en la previa del primer partido (que terminó 0-0 en Riverside, el estadio del Boro): “Si no hubiéramos atrapado a ese hombre que enviaron, a cinco horas en coche de distancia, estaríamos aquí sentados diciendo: ‘Bien hecho’, en relación a los aspectos tácticos del juego, y yo me iría a casa sintiendo que fallé en ese aspecto, en el que tenía que ayudar a mis jugadores. Pero cuando te quitan eso, cuando alguien decide: ‘No, no vamos a ver todos los partidos, mandaremos a alguien en su lugar, grabaremos la práctica, veremos todo y esperaremos que no lo atrapen’, supongo que por eso se cambiaban la ropa y todo eso, me rompe el corazón, en cuanto a todo aquello en lo que creo”, protestó.
Más allá de la derrota en la cancha, el Boro se resiste a quedar eliminado de la lucha por el ascenso. Sus jugadores seguirán entrenándose hasta que la EFL decida sobre el caso. Por las dudas. En caso de que el Southampton sea considerado culpable, no le hará honor a su sobrenombre de “Saints”. En inglés, “santos”.