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Descubren una red de comercio oculta de la época del Imperio Romano

El hallazgo de ...

Descubren una red de comercio oculta de la época del Imperio Romano

El hallazgo de ...

El hallazgo de una vasta carga arqueológica en el lecho del lago de Neuchâtel, en Suiza, sacudió las certezas de la comunidad científica sobre la logística del Imperio Romano. La Oficina de Arqueología Cantonal de Neuchâtel, en estrecha colaboración con la Fundación Octopus y el Servicio Arqueológico del Estado de Friburgo, recuperó cientos de objetos que permiten reconstruir una red comercial hasta ahora ignorada, activa entre los años 20 y 50 de nuestra era. Este conjunto, calificado como excepcional por los investigadores, ofrece un retrato inédito de cómo los suministros se movían desde el Mediterráneo hasta las fronteras germanas, un trayecto donde la seguridad era una preocupación central.

La estructura del cargamento revela una combinación estratégica de productos, y según los reportes de la Fundación Octopus, el hallazgo incluye una cantidad masiva de cerámica de mesa producida en talleres regionales de la meseta suiza y ánforas de aceite de oliva provenientes de la Península Ibérica. La presencia de este último elemento, importado a larga distancia, confirma que el territorio helvético estaba plenamente integrado en los circuitos económicos imperiales. Sin embargo, lo que eleva el perfil de este descubrimiento es la combinación de estas mercancías civiles con utensilios militares, como gladios, una dolabra y hebillas de cinturón de legionarios. Para los arqueólogos, esta yuxtaposición es la prueba definitiva de que la embarcación naufragada formaba parte de una cadena de suministro custodiada por militares.

Los investigadores sugieren que el cargamento era trasladado mediante un sistema de transporte dual. Las mercancías habrían viajado por tierra hasta el puerto de Yverdon, en el extremo sur del lago, para luego ser transbordadas a naves que recorrían los canales fluviales hacia el norte. El destino probable de este convoy sería el campamento militar de Vindonissa, donde la XIII Legión Gemina se estableció a partir del año 16 d.C. para frenar el avance de las tribus germánicas. Como detalla la Fundación Octopus: “Una de las misiones importantes de la legión era evitar que las tribus germánicas avanzaran hacia el sur, hacia la meseta helvética, para tomar el control de los pasos alpinos”. La datación basada en dendrocronología y el análisis de una fíbula recuperada sitúan este suceso en una ventana temporal crítica del primer siglo imperial.

La excavación no estuvo exenta de desafíos técnicos, sino que el lecho del lago sufrió alteraciones drásticas debido a las correcciones de aguas del Jura en siglos pasados, lo que expuso los restos a la erosión. Las campañas de excavación, iniciadas en marzo de 2025 y continuadas en 2026, requirieron el uso de tecnología avanzada, lo que incluyó drones aéreos para detección y sistemas de fotogrametría en 3D y permitió una documentación precisa a pesar de las condiciones subacuáticas. El equipo de la Fundación Octopus destaca que, al encontrarse piezas de cerámica dispuestas en pilas verticales, existe la posibilidad de que el cargamento estuviera organizado en cajas de madera, a la espera de ser transportado. Este nivel de preservación transforma el sitio en un referente global para entender el comercio antiguo.

La fragilidad de los restos obligó a implementar protocolos de estabilización inmediata en el laboratorio del Laténium, el museo arqueológico de Neuchâtel. Los materiales, desde metales hasta cerámicas porosas, requieren ser mantenidos bajo condiciones controladas para evitar su degradación tras siglos de inmersión. Mientras las piezas son tratadas, el equipo científico se enfoca en analizar las redes de intercambio y la eficiencia de los talleres locales. El hallazgo no solo arroja luz sobre la economía de la época, sino también sobre los riesgos que enfrentaban los mercaderes y soldados al transitar por zonas de frontera, donde la inestabilidad política y las condiciones climáticas podían truncar una expedición clave para la supervivencia de las legiones.

Este naufragio accidental, que pudo ser causado por una ráfaga de viento al aproximarse al canal de Thielle, se convirtió, dos milenios después, en una ventana privilegiada hacia el pasado. La colaboración entre las instituciones suizas garantiza que este patrimonio no sea solo estudiado, sino debidamente puesto en valor para el público en el futuro, con el objetivo de consolidar la importancia de la arqueología preventiva en entornos lacustres de difícil acceso.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/ciencia/descubren-una-red-de-comercio-oculta-de-la-epoca-del-imperio-romano-nid26032026/

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